Sólo la organización vence al tiempo. Sólo la organización vence al tiempo. Sólo la organización vence al tiempo. Sólo la organización vence al tiempo. Sólo la organización vence al tiempo. Sólo la organización vence al tiempo. Sólo la organización vence al tiempo. Sólo la organización vence al tiempo.
Repetir las veces que sea necesario hasta entender la cantidad insospechada de sentidos que tiene esta afirmación.